2012/05/14

Rodaballo al horno con almejas y langostinos a la marinera

      Para la receta de hoy he elegido el rodaballo. Pertenece a la familia de los peces planos y se caracterizan por tener el cuerpo y la cabeza plana y los ojos muy pequeños y ubicados en el lado izquierdo de su cuerpo.

      El rodaballo es un pescado semigraso que por su textura, sabor y su fácil digestión encaja en la dieta de gente con el estómago delicado, también si se sufre exceso de peso, siempre que cuidemos de no abusar de los condimentos grasos. Tiene un contenido intermedio de proteínas de alto valor biológico.



       Para cocinarlo he mezclado dos recetas muy diferentes. Una la he encontrado en la pagina "Recetas gratis" y la otra es del blog de un cocinero que me encanta, David de Jorge.

   Ingredientes:
   -   1 rodaballo
   -   2 patatas en rodajas finas
   -   2 rodajas de limón
   -   un puñado de almejas
   -   langostinos pelados (no tirar las peladuras, las usaremos para hacer caldo)
   -   harina
   -   caldo de pescado
   -   aceite
   -   sal
   -   vino blanco

      Lo primero que hice fue untar una bandeja de horno con aceite de oliva, y encima bien extendidas puse unas patatas cortadas en rodajas finas. Las sazoné y puse el rodaballo entero (en la pescadería me lo prepararon para asar. A mi me gusta entero, que solo le quiten las tripas) sazonado por los dos lados y le puse en el lugar de las agallas un par de rodajas de limón. Lo metí en el horno previamente calentado a 170º durante 35 minutos (el tiempo dependerá un poco del tamaño del rodaballo). Cuando llevaba 5 minutos, le añadí al fondo de patatas un vaso de caldo hecho con las peladuras de los gambones.
      Mientras prepararemos las almejas. En una sartén pondremos un chorro de aceite a calentar, y echaremos un par de ajos muy picados. Cuando empiecen a coger un poco de color, añadiremos la harina, la rehogaremos y entonces añadiremos un vaso de caldo de langostino. Revolveremos bien para que no queden grumos y dejaremos unos minutos hirviendo suave. Entonces incorporaremos 3/4 de vaso de vino blanco y mezclaremos bien, otro par de minutos hirviendo suave y echaremos las almejas (tenerlas media hora en agua fria con sal para que suelten la arena y la porquería que puedan tener). En cuanto se habran las retiraremos y reservaremos. Dejaremos la salsa reduciendo un rato. 
      En otra sartén, pondremos un chorrito de aceite y una vez caliente, añadiremos los langostinos, los salaremos y los saltearemos un poco. Incorporaremos esto a la salsa anterior, revolveremos bien, y volveremos a echar las almejas. Dejaremos unos minutos todo junto a fuego suave y retiraremos del fuego.
      Cuando ya esté el rodaballo hecho, sacaremos los filetes a los platos, acompañaremos con unas patatas y unas almejas con langostinos con su salsa marinera.

El resultado, buenísimo.



1 comentario:

  1. Adoro el rodaballo, es uno de mis pescados favoritos.

    Besos.

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